Los Atributos De Dios Paul Washer En Espanol 【2024】

Al amanecer, la tormenta cesó. Eliseo llevó a Mateo a un lago helado. —Mírate —le dijo. Mateo vio su reflejo: un hombre ambicioso, lleno de sermones vacíos. —Ese eres tú —dijo el anciano—. Y solo el Dios santo, soberano, justo y amoroso puede romper ese espejo de vanidad y darte un corazón nuevo.

Mateo comenzó a llorar. Su evangelio era un espejismo: un Dios abuelo, un Cristo sirviente, un Espíritu que solo da emociones. los atributos de dios paul washer en espanol

Mateo cayó de rodillas. Por primera vez, no predicó un sermón, sino que confesó: —Señor, Tú eres santo, y yo un mendigo. Tú eres soberano, y yo una hoja arrastrada. Tú eres justo, merezco el infierno. Pero Tú eres amor... y me diste a Cristo. Al amanecer, la tormenta cesó

Esa noche, el pueblo no escuchó un sermón sobre "autoayuda". Escuchó a un hombre roto que gritaba con lágrimas: —¡Los atributos de Dios no son teología fría! ¡Son el fuego que quema el orgullo y la única roca donde el pecador puede esconderse! Mateo vio su reflejo: un hombre ambicioso, lleno

La vela parpadeó. Eliseo bajó la voz: —La ira de Dios no es un berrinche, sino su juicio perfecto contra el mal. Romanos 1:18 dice que se revela desde el cielo. El mismo Jesús que dijo "ama a tu prójimo" también ató un látigo y volcó mesas. La cruz no fue un accidente; fue la demanda de la justicia: el Justo muriendo por los injustos. Si ignoras la ira, no entiendes la gracia.

—Ahora viene lo aterrador —susurró Eliseo—. El amor de Dios no es un sentimiento débil. Es un fuego que consumió a Su propio Hijo en la cruz para salvarte. No te ama porque seas valioso; eres un gusano redimido por un precio infinito. Su amor te persigue no para darte una vida cómoda, sino para volverte santo. Como dijo Washer: "Si Dios te ama, te quebrantará".

Había una vez un joven predicador llamado Mateo que viajaba a las montañas de los Andes. Llevaba consigo una Biblia gastada y un corazón lleno de sermones sobre el "amor propio" y el "propósito personal". Creía que Dios existía para hacerlo feliz.