—Dame una noche —dijo desde la oscuridad—. Sólo una. Y te daré lo que nadie te ha dado.
Esa noche, Liana durmió en el claro. Soñó con ríos de leche y árboles de plata. Soñó con su madre, que llevaba diez años muerta, y con su propio rostro de niña, antes de que aprendiera a tener miedo. a soul to keep libro en espanol
Liana sintió un nudo en la garganta. Él extendió la mano. No tenía calor, pero tampoco frío. Era como tocar la sombra de algo que aún respiraba. —Dame una noche —dijo desde la oscuridad—
—Olvido. Y memoria. Soy el lugar al que van las almas cuando nadie más las quiere cerca. Las tomo, las cuido, las cobijo… hasta que aprenden a quedarse en su propia piel. Esa noche, Liana durmió en el claro
Liana, cansada de promesas vacías, rió con amargura.